protocolo y medio
Mar, 29/06/2010 - 02:15 | by albanoCaminar por la senda de la memética resulta siempre un proceso estimulante. Plantearse la transmisión cultural como la replicación (mediante la transmisión de unas unidades mínimas) de unas entidades egoístas es todo un desafío a nuestra percepción cotidiana. Si Richard Dawkins y seguidores tienen razón, somos vehículos para memes egoístas, tal y como lo somos para los genes egoístas. Obliga a tomar una pausa y repensar algunas cosas dos veces.
En esta agitación memética, queda claro un primer paso. Hay que observar, estudiar y describir el proceso comunicativo. Sin comunicación no hay replicación memética. Tras cierta reflexión sobre ello, creo que el proceso comunicativo puede ser expresada así:
(el porqué y cómo de la expresión en el documento pdf a pie de entrada)
Dicho en lenguaje llano, viene a decir que el idioma en el que se realiza una comunicación ha de construirse (diseñar o evolucionar) en función de la relación entre la destrucción de datos y el ruido de fondo tanto del propio protocolo, como del medio en el que se realiza dicha comunicación.
Parece algo de una gran obviedad, pero de entre las posibles formas de expresar la comunicación, creo que la formulación presente aporta las siguientes fortalezas:
1.- Da un marco general para observar cualquier comunicación.
2.- No trata de describir el protocolo/lenguaje empleado.
3.- Resalta para cada par comunicacional la importancia de la conservación de la información.
4.- Señala una inevitable subjetividad de los pares.
5.- El receptor se encuentra en inferioridad de interpretación.
_
1. La comunicación
Si entendemos "comunicar" como el acto de emitir información que es recogida por un receptor (y entonces podemos diferenciar entre comunicación de uno y dos sentidos) y que altera el estado de éste, entonces podemos abstraer las diferentes formas de comunicación, y el estudio del protocolo pasa a ser un sub-problema.
Una formulación de este tipo es aplicable al intercambio de mensajes hablados, digitalizados, visuales, electromagnéticos, químicos, y aventuro a decir que prácticamente de cualquier índole.
_
2. El protocolo
Al no detallarlo, podemos acotar el campo de estudio dimensionando correctamente el protocolo y por extensión el medio.
Una conversación alrededor de una mesa podemos descomponerla en al menos tres protocolos distintos, el habla, el lenguaje corporal y el oloroso (químico). Como medio podemos incorporar el entorno inmediato (el bar con su temperatura, ruido, olores) o podemos desgranarlo en cada uno de sus componentes, aire para las vibraciones de los sonidos, radiación electromagnética para la visualización del cuerpo del otro y sustancias en el aire también percibidas por el par que se comunica.
Pero también podemos contemplar el emisor como un instrumento musical, tan sólo el aire como medio y un micrófono como receptor. El protocolo son las ondas sonoras. ¿Cómo alteran el sonido con sus áreas de compresión y descompresión? ¿A qué temperatura está el aire?
Como un último ejemplo, podemos entender al emisor como el cerebro de uno de los pares, un meme simple como el mensaje, y al cerebro destinatario el receptor en el que el meme transmitido será evaluado. Podemos ver al sistema límbico del receptor y a su carga cultural como el medio distorsionador del mensaje original.
_
3. Degradación
Dawkins realiza una analogía muy interesante cuando otorga a los genes capacidad de replicación digital, y a los memes analógica. Los memes, como información que son, se degradan durante su transmisión/replicación. En el proceso de reconstrucción por parte del receptor se introduce información nueva que se espera que sea la destruída. Por ello observamos una mutación a lo largo de la cadena entera de pares. El cuento para dormir que mis descendientes narren diferirá del que cuento yo.
Los protocolos digitales no son invulnerables a esto, tan sólo alejan el umbral y velocidad de degradación. Mientras una determinada proporción de información se destruya, podremos reconstruirla con toda fiabilidad. Pero si se destruye, lo hace estrepitosamente. La codificación resistente a fallos se basa en una redundancia de datos, y confía en la probabilística. Que se dañen los datos originales, pero no la información correctora. Un buen ejemplo es el protocolo Solomon-Reed de los compact-disc.
En la expresión arriba planteada nos vemos obligados a reflexionar sobre el papel y umbral de las fuentes de degradación de la información.
_
4. Subjetividad.
¿Qué palabra escojo para describir un objeto? ¿Con qué codificación realizo la fotografía? ¿Con qué fuerza acaricio a mi perro?
No sólo cada protocolo implica un "recorte" de la información original, sino que además el emisor puede tener una percepción o evaluación distinta del medio y su distorsión. Valga como ejemplo cotidiano la conversación telefónica en la que no oímos ruidos molestos, pero nuestro interlocutor sí.
_
5. Receptor en inferioridad
La degradación y la subjetividad colocan al receptor en una evidente inferioridad. Condiciones que han de ser compensadas suficientemente en el protocolo de emisión. "A" siempre ha de tener encuenta que "B" no va a entenderle del todo, y "B" tiene que asumir que lo que recibe no es exactamente lo que "A" le quiere hacer llegar.
Esto es aplicable a la Guerra del Volumen de las radios emisoras de música, a sintonización de la TDT, a una conversación médico-paciente, y al truco que estamos intentando enseñarle a nuestro gato.
_
Quizás haciendo reflexiones como ésta podamos ubicar a los memes en su medio adecuado y comenzar a observarlos para ver si son egoístas o no (¡y si existen!).
| Adjunto | Tamaño |
|---|---|
| comunicacion.pdf | 56.86 KB |
