paleontología

Se ciñó con firmeza el cinturón. El protocolo marcaba que tenía que presentarse correctamente ataviado con sus herramientas de trabajo. Era una manera clara de informar quién y qué era a aquellos que no le conocieran.

Había llevado mucho tiempo llegar hasta este punto. Los restos eran tan colosales, tan titánicos que  el trabajo no acababa nunca. No los habían identificado como tales. Al principio los primeros paleontólogos confundieron los hallazgos con la orografía del terreno. Es normal. Huesos tan enormes podían ser confundidos fácilmente con grandes rocas, o restos vegetales de tamaño medio. Pero eran huesos.